Macacha

LA CIUDAD PLATEADA VIOLETA, VERDE Y ROSA

POR Melisa Randev | FOTOS Sabrina Castro Muriel Schtivelband


El 34° encuentro fue el más grande de todes, cambió el paradigma del sujeto del movimiento feminista, y reunió a casi medio millón de mujeres y disidencias. “A partir de hoy y para siempre, los Encuentros serán plurinacionales, de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries.” Así quedó confirmado por la campaña Somos Plurinacional en un comunicado de prensa. Lo que pasó el fin de semana en La Plata es un suceso que quedará sellado en nuestra historia.

Ni la lluvia, ni los caminos anegados, ni las escuelas inundadas, ni las conservadoras de  la comisión organizadora, pudieron evitar que el 34° Encuentro se pronuncie Plurinacional y disidente. Durante tres días La Plata fue el pogo feminista más grande de la historia. Desde Macacha, queremos compartir algunos de los debates de los talleres en los que pudimos participar y todas esas vivencias que nos devolvieron a nuestras casas con la certeza que estamos viviendo tiempo de revoluciones, porque la fuerza de este proceso es imparable.

El sábado y domingo, las universidades se colmaron y desbordaron de feministas;  más de cien talleres, que se brindaron en distintas sedes hicieron que la ciudad se inunde de mareas multicolores. Somos nosotras, nosotres, todes, les que nos encontramos para debatir sobre una amplia agenda política que nos atraviesa el cuerpo, en forma de violencias, placeres y celebraciones, que se apoderaron también del cuerpo colectivo que componen estos feminismos regionales. Encendimos potencias que nos hermanan, que nos unen para fortalecer nuestras estrategias, contamos las  luchas, lloramos, reímos, cantamos y bailamos como forma de resistencia en contra del sistema patriarcal.

Desde la madrugada les feriantes que habían planificado armar sus puestos sobre la calle 7, fueron desplegando sus paños convirtiendo la calle en una fiesta de medianoche, hasta que cayeron las primeras gotas y se replegaron en carpas que habían armado en la misma plaza central. La calle ya estaba okupada. Hacia la mañana del sábado, unas 4 mil personas fueron marchando desde parqu Alberdi hacia el Estadio Único, para el pronunciamiento del cambio de nombre en el acto de apertura, que finalmente se suspendió por la recomendación de los bomberos, ante la alerta meteorológica. Otres fueron mudándose a las distintas facultades, concentrándose en los pasillos, mientras  bajo la lluvia, cientos de mujeres y disidencias iban llegando -a pesar de las dificultades-, a las escuelas, donde se alojarían durante el Encuentro. Algunas escuelas también estaban inundadas y otras ni siquiera abiertas.

Los talleres sobre sexualidad, activismo lésbico, lesbianismos, intersexualidad, y de personas no binaries se concentraron en la facultad de Humanidades, en el segundo piso del edificio C. Hubo un acento particular sobre la necesidad de contemplar a las personas no binaries en las solicitudes de los DNI, en tanto cambios registrales en distintos tipos de instituciones del Estado, para poder exigir el respeto de la identidad autopercibida basada como indica la ley de Identidad de Género (Ley 26.743).  El taller Trans Travesti asimismo, reclamó por el incumplimiento de dicha normativa en todo el territorio nacional. En muchas de estas aulas, ante la gran concurrencia se requirió desdoblar las comisiones, las discusiones tomaron los pasillos y los espacios comunes de la facultad, con ansias de discutirlo todo, para poder torcer las relaciones de poder y hacer de este mundo un espacio más justo e igualitario. Uno de los talleres más concurridos fue el de Estrategias para el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que terminaron copando todo el cuarto piso de la facultad de abogacía, más dos aulas y el hall del segundo piso. Este taller, concebido como un ámbito para evadir la discusión con las anti derechos, que muchas veces se dieron una estrategia para obturar el debate con visiones religiosas, estalló en cantidad de participantes.

Entre abrazos y cánticos efusivos, también se iba tejiendo el Encuentro. Algunas participantes solicitaron que cada taller se pronuncie en favor del cambio de nombre, pedido que abarcaba también la denuncia de censura de 27 talleres que no se pudieron dar, y otros como el de Escrache, que arbitrariamente la comisión Organizadora del ENM decidió transmutar al formato de “conversatorio”. Esta convocatoria reunió a más de 200 personas, en la facultad de Exactas, según Ariel Carolina Luján, una de las referentes del Ya no nos callamos más y “fue pensado para profundizar en la herramienta del escrache a machos y al mundo macho”. Con contundencia, se solicitó a través de la junta de firmas que este taller sea incluido en la grilla oficial para el encuentro próximo, a realizarse en San Luis.

Hacia la tarde del sábado, entre lloviznas, se veía a muches compañeres de un lado al otro, con bolsas en los pies, en las mochilas, transitando de los márgenes hacia el centro de la ciudad. En Bellas Artes, el taller de activismo gordx, también fue uno de los más concurridos, con diez desdoblamientos en comisiones, se discutieron entre otras cosas, los estereotipos de belleza, la relación con el cuerpo y los distintos activismos, la gordofobia y la discriminación por portar una corporalidad no hegemónica. En la misma facultad también se realizaron los talleres de acceso a la justicia y se discutió fuerte sobre el punitivismo, otro de los debates que ha llevado a tensar muchas rivalidades entre feministas.

A unas cuadras de ahí, en Trabajo Social, otras compañeras formaron parte del taller de Mujeres y Disidencias en cárceles y sistema penitenciario, aquí también se pudo charlar sobre las distintas violencias que ejerce la justicia patriarcal, sobre jóvenes que crecen en condiciones de encierro. Las condiciones insalubres en las que viven muchas de ellas en los penales, como también, la invisibilización de las trans como sujetos vulnerados, la falsa ley del narcotráfico que perjudica mayoritariamente a personas trans y a mujeres pobres de los barrios. A  su vez, volvieron a denunciar la impunidad frente a los contextos de encierro y la ausencia de programas de asistencia y protección hacia mujeres que sean realmente efectivos.

Otro de los grandes temas que atravesaron el encuentro son los feminismos populares, y las temáticas relacionadas a las tareas de los cuidados  y la también la llamada feminización de la pobreza “El desfinanciamiento y la falta de políticas de género en la era macrista, han profundizado aún más las desigualdades y la falta de oportunidades”, señalaban algunas de las concurrentes.

Las Putas coordinaron talleres en el Colegio Nacional y  dentro de sus reclamos se encuentran: Diferenciación de trata y Trabajo sexual, Modificación de la ley de Trata para no seguir siendo criminalizadas, derogación de códigos contravencionales y se subrayó la implementación del cupo laboral trans y la ley integral trans, Tal como señaló la referente trans de AMMAR Valentina Pereyra “Seguimos luchando por la despenalización del trabajo sexual, derechos laborales, obra social y jubilación”

Para el atardecer, el cielo gris nos tendía una tregua, es que a las 19 hs la marcha contra los travesticidios fue una de las actividades más concurridas de la convocatoria. El reclamo por el cese de los crímenes de odio, se abrió paso entre las calles aledañas a la zona roja, al grito de “¡Señor, señora! no sea indiferente se mata a las travestis en la cara de la gente”.

En los márgenes de “seguridad” que pueden generar los feminismos y mientras se disputaba el nombre del Encuentro, sucedió el primer #Encontrolazo. Marcando su propia agenda las disidencias de todo el país y alrededores ,de reunieron en los 18 talleres que sucedieron en varios centros culturales. Las propuestas iban desde  “Mutantes, discas, diverses funcionales, neurodiverses y sordes”, pasando por “La cuerpa marika o cuando las marikas no somos varones”, hasta incluso un taller de “Twerk lesbiano”. El llamado al descontrolazo, que convocaba a encontrarnos también en el goce tuvo su punto fuerte en la marcha del orgullo disidente convocada el sábado que terminó con una gran fiesta popular en la calle.

Asamblea del Abya Yala

La asamblea se ha convertido en uno de los espacios del encuentro más amorosos, con la mística Encuentrera.  Abya Yala es el nombre que le dió el pueblo Kuna a este territorio y significa tierra en florecimiento. Las feministas del Abya Yala comenzaron el ritual, saludando a las cuatro direcciones y a los cuatro elementos, una chamana guió el saludo pidiendo que levantáramos las manos al cielo e invocáramos la energía de nuestras ancestras. Esta asamblea, donde Liliana Dunes y Claudia Korol son parte de un entramado que fomenta el diálogo entre radialistas y activistas de todo el mundo, tiene sus orígenes en 2008, en el Marco del Encuentro Nacional de Neuquén. Desde ese entonces a ésta parte, una amplia cantidad de referentes y lideresas de los movimientos campesinos, populares, ambientalistas e indígenas han formado parte de la asamblea, para denunciar las violencias generadas por el sistema capitalista, colonialista y patriarcal. El domingo por la mañana, la plaza San Martín fue la sede donde se congregaron miles de mujeres y disidencias. Desde Perú, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Brasil, El Salvador, Chile, Uruguay, entre otras nacionalidades como las aimaras, mapuches, qom, comenchingonas, y mayas vinieron a contar las experiencias de los distintos feminismos de América Latina.

Con el propósito de romper el cerco mediático, se hizo un raconto de los últimos acontecimientos en Ecuador, donde muchas de las mujeres salieron a hacer un cacerolazo en contra de las medidas de austeridad de Lenín Moreno, la asamblea expresó su apoyo y solidaridad contra todo el pueblo ecuatoriano en resistencia. Por su parte la activista  guatemalteca Aura Lolita Torres, se posicionó fuertemente: “Exigimos se respete nuestro posicionamiento político y feminista, que no se burlen de nuestra historia y que respeten también nuestro caminar porque no hacerlo es ser cómplice de los que han generado exterminio y genocidio en los territorios”. A estas declaraciones la asamblea contestó coreando: “No están solas, no están solas”, y los alaridos y aplausos se multiplicaron cuando una de las oradoras exclamó: “mandamos a la mierda al FMI”.

Dentro de las exposiciones, también participaron, Alessia Dro del Movimiento de Mujeres Kurdas, que denunció el genocidio del pueblo de Kurdistán en manos del ejército turco. Delfina Martínez activista trans de Uruguay que nos volvió a decir “a las travas nos siguen matando, a las cuerpas negras también”, citó a Diana y a Lohana, con su frase: “no queremos ser ciudadanas de segunda”. 

Sandra Morán, de Guatemala es diputada de izquierda, lesbiana y activista feminista. Manifestó que con lo que tenemos que romper es con los mecanismos del silencio, la vergüenza y la culpa. “Arranquémoslo de nuestras existencias de una vez”, dijo y leyó el poema “Que se acabe el silencio” al son de los tambores. Además, tomaron la palabra Naiara Leite, del Movimiento Mulheres Negras de Brasil, Isabel Huala y Ninoska Pallakura, referentes de la comunidad mapuche. Todas estas voces unidas reforzaron el lema de la campaña Plurinacional, que es “para todas y todes América Latina va a ser toda feminista”. “Se va a caer porque  tenemos nuestro propio modelo de poder feminista y tejemos redes, generamos nuestro propio poder”, ratificó Aura Torres. “Defendemos nuestro territorio – tocándose el pecho- territorio libre de patriarcado, y jamás vamos a agachar la cabeza”. 

Denunciar que existimos

El domingo por la mañana, se dieron distintos episodios de violencia. La activista trans Claudia Vasquez Haro fue golpeada junto a otras travestis, cuando buscaba subir al escenario de cierre del Encuentro. La Comisión Organizadora del Encuentro N° 34 quiso evitar el ingreso de compañeras feministas, hermanas y hermanes de las comunidades originarias, afrodescendientes, migrantes, marronas, artistas, estudiantes, docentes, artesana, amigas, putas, funcionarias, desocupadas, trabajadoras, sindicalizadas, compañeras que quisieron ingresar al Estadio Único de la Ciudad de La Plata, donde se realizaría la clausura: la lectura de las conclusiones de los talleres y la elección de la nueva sede. 

Finalmente, tras casi dos horas de tensión, se logró que algunas compañeras expresaran lo ocurrido y pudieran exigir inclusión real en los encuentros, democratización de los espacios de gestión y organización, y por supuesto, el inminente cambio de nombre, hacia el 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias.

Para culminar, quedó demostrado una vez más, que desde el diálogo y la capacidad de negociación es desde donde los feminismos vuelven tangible su estrategia de alianzas para fortalecer nuestras luchas, nuestra alegre revolución. Habrá muchas que sentirán un gran acto de reparación al poder ser nombradas, habrá otras que seguirán insistiendo con otras palabras, lo cierto es que la experiencia de los encuentros es dinámica y se crea y recrea en cada nueva emisión, siempre será transformadora para quien la atraviesa. 

Es San Luis, el territorio comechingón, huarpe y ranquel en 2020 será el próximo destino donde las mujeres y disidencias sexo genéricas del mundo, tendrán otra oportunidad de seguir tejiendo otra historia, libre de opresiones patriarcales, coloniales y capitalistas. 

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