Macacha

El ORGULLO DE LUCHAR Y RESISTIR

POR Melisa Randev | FOTOS Leo Gonzalez Evelyn SchonfeldMuriel Schtivelband

La 28° Marcha del Orgullo se llevó a cabo el pasado 2 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires, reclamando “por un país sin violencia institucional ni religiosa. Basta de crímenes de odio.” En diálogo con Macacha, algunas referentes LGBTNB+ cuentan ¿Por qué es importante volver a marchar este año?

La organización de la marcha decidió omitir las iniciales LGBTIQPNB+ por considerar que “las nuevas perspectivas (identitarias) exceden las posibilidades que habilita el alfabeto para fijar iniciales. Las identidades son formas de nombrarnos para decir algo distinto a lo hegemónico, pero no hacen a nuestra esencia”, justificó María Rachid, Secretaria General de la Federación Argentina LGBT. Cabe recordar que aún en nuestro país, más allá de las leyes vigentes, cientos de personas siguen viviendo en el clóset, sin poder vivir su elección sexual libremente, vulnerados y violentados por contextos opresivos, que nos llevan  a accionar por todo lo que falta para que se respete a la diversidad y que se acaben los discursos de odio hacia nuestra comunidad.

Desde la comisión organizadora, días antes a la convocatoria se denunció que el gobierno nacional no quiso y no autorizó a la Federación la garantización del escenario para dar cierre a esta marcha histórica.
La marcha contó con la presencia de alrededor de 350.000 personas, cifra que demuestra como el activismo de la diversidad y las disidencias sexo-genéricas, viene tejiendo alianzas con distintos actores políticos, luego de cuatro año de quita de derechos por parte  del gobierno Nacional.

En el marco de una profunda derechización de los gobiernos latinoamericanos, las instituciones eclesiásticas evangélicas han constituido el núcleo de duro de la maquinaría de impedir derechos, obstruyendo la implementación de la ley de Educación Sexual Integral, en las escuelas argentinas. A su vez apoyados en el cristianismo y con el aval de gobernadores como María Eugenia Vidal,  Juan Manzur y Juan Urtubey éste sector conservador ha obstruido el cumplimiento y la reglamentación de otras políticas públicas. Enunciando consignas como con mis hijos no te metas, sostienen falsas acusaciones y persiguen tanto a docentes como a profesionales de la salud por Ideología de género, que se suma a el vergonzante y mentiroso eslogan de “salvemos las dos vida”. Por todo eso, este añoel lema oficial fue “contra la violencia institucional y religiosa “y un grito por “Basta de los crímenes de odio”.

El abanico político de organización sociales de Argentina también se hace presente en la marcha, con sus tradicionales “camionas” nombre que se les dio en llamar en esta emisión, con cierto guiño de apropiación discursiva, de las identidades lésbicas, que muchas veces también quedan invisibilizadas dentro de los partidos. Algunos de estos sectores se vieron conmovides por los mensajes en twitter en apoyo a la marcha,  del futuro presidente Alberto Fernández, cuyo hijo Estanislao, que encarnando a Dhysy su personaje Drag Queen, también estuvo presente, bailando y arengando desde una de las camionas. Un buen número de manifestantes coreaban “Macri no es yuta, es libera” y en sus sonrisas dejaron ver la esperanza en el nuevo gobierno de les Fernández, augurando una instancia de reactivación de los programas de salud, trabajo,vivienda y educación, para que la trans, por ejemplo, como identidad más marginada del colectivo, puede acceder a un mejoramiento en su calidad de vida. Ojalá que esta esperanza no sea solo una ilusión, que el cupo laboral sea de implementado en cada municipio, y que sea una política real de Estado, que transforme las prácticas sociales y se haga mella en todos los poderes. 

Florencia Guimaraes una de las referentes trans travesti de La Matanza  relató sobre su emotiva forma de recordar a Lohana Berkins y dijo: “Estoy muy emocionada, este año me agarra más maricona que nunca, porque veo una gran presencia en las calles de travas, travitas, lesbianas y mariquitas con muchos carteles con sus frases y me hacen dar muchas esperanzas, creo así como lo dijo Lohana: el tiempo de la revolución es ahora y pienso que estaría muy feliz de ver tantas jóvenes… es inminente que el cambio se da  de esta manera, esta es la revolución de la que ella hablaba” La referente y coordinadora en La casa de Lohana y Diana, además invitó a acompañar el sábado 9 de noviembre a la tercera marcha Matanzera; ésta, al igual que la marcha transvillera realizada el viernes 1°, son más de las casi cincuenta manifestaciones de lucha que se replican durante noviembre y diciembre en nuestro país.

Mientras avanzaba el recorrido por avenida de Mayo, Santiago del Frente de docentes disidentes, contó su experiencia como maestro en una escuela primaria. Santiago es de Parque Chacabuco y narró que viene a la marcha para poder visibilizarse, para quitarnos de encima esa heteronorma que cargamos, desde como nos han criado, y este es un espacio para desandarla con uno misme y con les otres” A la hora de hablar de Educación Sexual, considero “es importante militar la ESI, desde el deseo, no solo desde el deber ser” y aseguró que lejos de encontrarse con familias que se opongan a la implementación de la Ley, ese encuentra a diario con un espacio de diálogo y escucha en donde pueden profundizar  reflexiones colectivas sobre los vínculos y los cuidados, ” hablamos de redes de cuidados, de como expresar los sentimientos, y como decir cuando algo no nos gusta” remarcó que “es necesario, volver a recordar que es un derecho de la niñez el poder crecer libremente sin ninguna determinación de géneros.

Por su parte, el colectivo Orgullo en lucha llevó como consigna: “rotes, inconformes y agotades” seguiremos ocupando las calles”. La activista María Luisa Peralta, referente lesbofeminista marcho aquí y a su paso, hizo una crítica  a algunos referentes políticos que han llamado a la desmovilización “ nosotros reclamamos la calle como el espacio de lo político, para encontrarnos y hacer con otros”, Peralta considera que este espacio es también el lugar de nuestro encuentro sexual y  de expresión de nuestro deseo, “tenemos que estar juntos, en este momento de levantamientos, lo vemos en Ecuador, en Chile, en salvador en Nicaragua, reclamando y decimos no a las políticas de ajuste del FMI” como también sostuvo el reclamo por la medicación y reactivos para VIH, por los  tratamientos hormonales. “Nosotres, estamos sufriendo el recorte de programas, además de tener la salud precarizada, dependemos más del hospital público y los medicamentos son inalcanzables de comprar, esas cuestiones son las que nos afectan más como comunidad”. 

En el

Entre algunos de los reclamos se denunció al gobierno saliente de Mauricio Macri, por el desmantelamiento de los programas sociales, la falta de garantización de derechos, que se suma a la demanda cultural de las identidades no binarias sobre la necesidad de salir del pensamiento binario: “No somos hombres ni mujeres,  somos mucho más que eso”. En lo que va del 2019 hubo más de 65 crímenes de odio, cientos de golpizas y persecuciones discriminatorias en todo el país a las cuales se respondieron con repudios y escraches por parte de lxs activismos, pero lejos de hacerse justicia, tubo como mensaje aleccionador del poder judicial la condena lesboodiante contra Marian Gómez, condenada por besarse con su esposa en la vía pública. 

Durante la jornada, fue inevitable recordar aquellas primera marcha del año 1992 cuando salieron a la calle unas 300 personas para expresar su orgullo por ser diferentes pero también su orgullo de poder salir a luchar, en su momento contra las declaraciones del monseñor Guarracino que pretendía mandar a toda la comunidad a vivir a la Isla Maciel. Se recordó asimismo el imborrable legado de Carlos Jáuregui y su legendaria frase “en una sociedad que nos educa para la vergüenza, el orgullo es una forma de respuesta política”.  

Muches de las personas que acudieron a la marcha, quizás por primera vez, viven este evento como una fiesta, llena de glitter, con sus torsos desnudos, y lookeados para la ocasión con disfraces y mucho glamour, al mejor estilo de Luis Novaresio y su novio, cuyos intereses políticos y económicos están bien lejos de nuestras reivindicaciones, más bien representan a la homonorma. Hay que reconocer, que la lucha LGBTI ha pasado por distintos momentos desde sus comienzos, caer en la frivolidad sin pensar en todxs lxs que ya no están, es una falta de respeto, como así también olvidarse de todos los derechos que aun faltan conquistar. La impronta de luchar con alegría es una marca identitaria de esta marcha, pero lo puto, lo torta o lo trava no es garantía de deconstrucción ni alcanza para quitarse lo facho. Por cierto, que Buenos Aires sea una ciudad gay friendly para el turismo for export, habla más de los logros apropiacionistas de las empresas, que del espíritu de la resistencia contra la norma cisheteropatriarcal.

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