asda03 IMG_5656

UNA ALIANZA QUE NO ENTRA EN LA AGENDA ELECTORAL

Los movimientos sociales se consolidan en la calle como actor político: luego de la marcha de San Cayetano de 2016 –que los aglutinó por primera vez- el 7 de agosto pasado más de 40 movimientos sociales volvieron a marchar en unidad, así como lo han hecho en cada una de las movilizaciones convocadas por las centrales obreras. 

Texto: Facundo Nívolo y Eliana Esteves / Fotografías: Pablo Caprarulo

MA057

La marcha de San Cayetano se repitió por segundo año consecutivo, con un incremento en la cantidad de asistentes. Se trata de una oposición al gobierno que moviliza alrededor 300 mil personas y que, sin embargo, no encuentra expresión electoral en ninguno de los candidatos de estos comicios.

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular –CTEP- reúne a 30 movimientos sociales que van desde la izquierda –como La Garganta Poderosa, La Dignidad, el MTE- hasta el peronismo –como el Movimiento Evita, Los Pibes-, la CCC de izquierda maoísta y Barrios de Pie -de formación de izquierda pero que supo encontrar cargos legislativos en alianza con el Frente Renovador-. Este crisol ideológico tiene un objetivo común: instalar en la agenda pública y política el debate del hambre y de los derechos de los y las trabajadoras marginadxs del sistema.

MA034

La principal problemática que plantean estos movimientos es el tope redistributivo en materia de derechos laborales e inclusión social que el modelo desarrollista del kirchnerismo alcanzó alrededor del 2011. La industria, que comenzaba por entonces un progresivo estancamiento, no tuvo la capacidad de absorber la mano de obra disponible y los trabajos de la economía popular no pudieron alcanzar derechos laborales básicos.

Durante los últimos años de kirchnerismo, a las cooperativas de trabajo (Ellas hacen, Argentina Trabaja) se les frenaron los módulos para la realización de obra pública, y los sectores del trabajo como las fabricas recuperadas, los recolectores y recuperadores de basura y los trabajadores de la agricultura familiar -es decir los campesinos y campesinas- quedaron estancados en la misma situación de carencia de derechos: Sin salario fijo y muy por debajo de la canasta básica, sin obra social, sin aguinaldo, sin programas de compra estatal de productos y servicios, sin seguro de desempleo ni condiciones salubres para sus tareas cotidianas.

Esta porción de la mano de obra activa, que desde hace pocos años se autodenomina Economía Popular, está conformado por feriantes, vendedores ambulantes, artesanos, trabajadores de la construcción, ladrilleros, entre otros. En total, representa alrededor de 4 millones de trabajadores -es decir- más de un tercio de los y las trabajadoras del país.

20728846_1905233426400257_3656912482842932387_o

San Cayetano: consolidación en la calle

La primera marcha de San Cayetano expresó todos estos reclamos en el pedido de sanción de la Ley de Emergencia Social, que comenzó a ejecutarse a fuerza de movilizaciones y piquetes. Este dato explica que la capacidad de coerción hacia el Estado radica en la cantidad de militantes que aglutinan estas organizaciones y también en las metodologías de lucha heredadas de su época fundante: los piquetes de fines de los ‘90. Aquellos desocupados son quienes devienen actualmente en trabajadores de la Economía Popular.

En 2017 el reclamo tiene que ver con la completa ejecución e implementación de la Ley de Emergencia Social. Por otro lado, se demanda la sanción de una Ley de Emergencia Alimentaria como paliativo frente al hambre que se agudiza en los barrios donde viven la mayoría estos trabajadores y trabajadoras.

MA005

La referente regional de Barrios de Pie y vecina del barrio Independencia, Ofelia Góngora relata: “Viví las marchas del 7 de agosto emocionada y con bronca. Porque no hay soluciones desde el gobierno, todo el tiempo hay gente que se acerca a pedir laburo o comida, porque la plata no alcanza.” Señala que, si bien el panorama no es algo nuevo, el cierre de fábricas empeora constantemente la situación: “Salimos desde San Cayetano para bendecir la marcha y decir al gobierno que falta pan y trabajo. Sin eso no podemos estar.”

Con respecto a la unidad más allá de las tendencias políticas de cada organización, la referente señaló: “Cuanto más nos juntamos las organizaciones que laburamos en el territorio es que podemos poner un freno al gobierno. Los compañeros de los barrios estamos todos en la misma situación.”

IMG_6082

Con respecto a la unidad de los movimientos sociales consolidada a partir de las marchas de San Cayetano, la militante de CTEP Movimiento Evita, Verónica Álvarez, explica: “Se cruza lo religioso con lo político, y esto genera la síntesis de una realidad de estos tiempos, porque necesitamos de la fe pero también necesitamos de decisiones políticas que hagan realidad estos pedidos que reclamamos, pedidos que están fundados en el abandono del Estado.” Álvarez es responsable de 30 sedes del programa FINES y más de doce merenderos en los barrios más humildes del partido de San Martín.

Consultada por la unidad que se generó en la calle, Álvarez hace hincapié en la importancia de la política como herramienta de transformación: “Es una muestra de madurez, es decir las herramientas políticas al servicio del pueblo y no sólo al servicio de las elecciones y nada más, porque la política no pasa solamente por lo electoral. En ésto no puedo dejar de reconocer a las demás organizaciones, que también están a la par.”

20663651_1905233579733575_1579116776557056519_n

Elecciones sin alternativas

Las PASO dejaron como panorama una oposición dividida –tres peronismos y cinco izquierdas-. Verónica Álvarez encuentra una explicación posible en los intereses particulares que trascienden los colectivos: “El egoísmo político todavía supera cualquier negociación. En el espíritu de la lucha nos encontramos, entonces todo lo demás son intereses personales o de sectores. Es natural tener egos, pero necesitamos ponerlos en función del bien común: de los que menos tienen y de todos”

Por su parte, la militante de Barrios de Pie, Góngora, concluye: “Mucha gente no quiere volver al pasado. Porque del gobierno anterior todos dicen ‘robabas pero no te cagabas de hambre’. Pero faltaban muchas cosas y también había hambre. Por eso nosotros también salíamos a la calle con el kirchnerismo. Lo que tiene venir es algo nuevo, pero no se puede componer por ahora porque cada uno piensa en la propia. Ojalá haya elecciones donde los movimientos sociales seamos parte de eso.”

MA089

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *