Desaparecidos, triste privilegio de San Martín

Texto: Emmanuel Lorenzo; Colaboración: Florencia Abel; Foto: Facundo Nívolo

Se homenajeó a 29 ex estudiantes de cuatro institutos locales desaparecidos durante la dictadura. El Estados Unidos de América es la unidad académica con más víctimas por el terrorismo de estado de la provincia de Buenos Aires.

 

IMG_2111

 

“… Desaparecidos. Palabra –triste privilegio argentino- que hoy se escribe en castellano en toda la prensa del mundo.” El turbado lamento de Ernesto Sábado otorga dimensión significante al infierno del 76 y a sus años sucesivos: no se trató únicamente de un caso aislado en un reducto del fin del mundo, sino de un espejo testigo de las atrocidades que las dictaduras latinoamericanas cometían a la sombra del Plan Cóndor.

Pero ese universo vesánico estuvo compuesto por miles de pequeños mundos, del tamaño de un microrrelato: testimonios individuales que daban cuenta de la violencia en una ciudad específica, en determinado centro clandestino o, incluso, en una anónima escuela estatal del conurbano. El viernes 14 de octubre, miembros del cuerpo estudiantil y docente de la institución se congregaron sobre Salguero 2454 para recordar a los 29 ex alumnos de los institutos Estados Unidos de América, Tomás Guido, Eduardo Wilde y del ISFD N° 113, de Gral. San Martín, desaparecidos entre 1976 y 1983.

 

IMG_1936

 

Por iniciativa de integrantes de la cátedra de Derechos Humanos del Instituto N°113, se planificó un acto donde se descubrieron baldosas con los nombres de los estudiantes y una placa conmemorativa. De la histórica jornada formaron parte alumnos actuales y compañeros y familiares de las víctimas del terrorismo de Estado, además de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo y miembros del Concejo Deliberante de San Martín con afiliación a diferentes partidos.

Entre las presentes, Nora Cortiñas destacó que “en el marco del gobierno actual, esta clase de actos son una clase diaria para continuar exigiendo que se abran los archivos y no se cierren las causas” por crímenes de lesa humanidad.
“Cada vez que quieran desvirtuar la historia, les recordaremos que hubo un ejército de ocupación que vino a hacer un genocidio y un pueblo avasallado por esas fuerzas asesinas”, reforzó la referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

 

IMG_1973

 

Desde la primera mañana se impartieron once talleres sobre el rol de la democracia y la salud institucional –coordinados por el programa Jóvenes y Memoria-, se proyectaron cortos y dieron a conocer las historias de los 29 desaparecidos. Mientras que en horas de la tarde se dedicaron espacios a la expresión artística y a bandas en vivo, en contexto del Festival por la Memoria.

Una oscura ironía marca que el colegio de Buenos Aires con más ex estudiantes secuestrados durante la última dictadura, lleva el nombre del país que mayor connivencia sostuvo con las juntas militares del cono sur de América. Ni la más cínica de las fraguas de Henry Kissinger lo hubiera imaginado así.
Por caso, de la Normal EE.UU. se recibió Norma Arrostito, una de las fundadoras de la agrupación Montoneros, secuestrada en diciembre de 1976; en tanto que Ana María Baravalle, desaparecida en agosto del mismo año mientras cuando cursaba su quinto mes de embarazo, hizo lo propio en el colegio Wilde, al igual que Eduardo Albarracín y Alberto Barrios.

 

IMG_2196

 

“¿La vieron a Ana?”-Mirta Baravalle se lo pregunta a cientos de chicos que la miran desconcertados- “Finalmente la encuentro, nos abrazamos y sin hablar, sólo con la mirada, le pregunto por su pancita. Me lleva de la mano hasta un aula, donde había varias cunitas con niños y me presenta a un bebé. Era tan extraña su cabellera, de colores rojizos y verdes. Nació así, me dice Ana” –la voz se le envuelve de un eco frágil y nadie quiebra el silencio- “Cuando lo estoy por alzar, justo cuando lo estoy por alzar, me despierto. Y estoy buscando a ese bebé desde hace cuarenta años.”

Así, bajo ese tono de quebranto, Mirta Acuña deBaravalle, una de las doce fundadoras de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, relata desde el escenario con estremecedora nitidez las imágenes que la visitan durante la madrugada. “Ver tantos rostros de estudiantes y personas que llevan en su corazón esa fundamental necesidad de saber, me hace pensar que los 30 mil detenidos desaparecidos están en cada uno de ustedes”, se desahoga.

 

IMG_2026

 

Al igual que Baravalle, los familiares de cada uno de los 29 jóvenes desaparecidos fueron citados al escenario para recibir el registro y las constancias de Alumno Regular, como un simbolismo de que la dictadura jamás logró arrancar de raíz a los estudiantes de las escuelas que los cobijaron en vida. La totalidad de los alumnos recordados fueron cursantes o egresados de los institutos Estados Unidos de América, Tomás Guido, Eduardo Wilde y del Instituto Superior de Formación Docente N° 113, que funcionan en la misma unidad académica, a cinco cuadras del Palacio Municipal.

 

IMG_1907

 

Durante el acto también se presentó el libro Historias que dejan huellas, una miscelánea de las biografías de los alumnos desaparecidos, escrita por la profesora Verónica Hendel y los estudiantes Florencia Porro, Rubén Bronnimann, Javier Ramírez y Alan González, del cuarto año del Profesorado en Ciencias Políticas. Al respecto, el propio González reafirmó: “la investigación se emprendió a principio de año para pensar los derechos humanos en clave de las demandas y conquistas políticas que se han dado a lo largo de la historia”.

Por el momento la obra puede adquirirse personalmente en el colegio o a través de organizaciones sociales, aunque una segunda tirada garantizaría su disponibilidad en las librerías. “Hay una fibra íntima que tenemos como estudiantes y futuros docentes que nos obligó a aportar un granito de arena en la reconstrucción de la memoria”, sostiene. Y aclara: “Más allá de que nosotros hayamos iniciado la investigación, los compañeros desaparecidos son de todos.”

 

IMG_2265

 

La historia parece repetirse, no como farsa, sino como reivindicación. En 1996, el Centro de Estudiantes del colegio, en colaboración con docentes de distintas cátedras, instalaba una primera placa en homenaje a sus desaparecidos. Veinte años después, otros nombres se han desenterrado de la desmemoria para integrarse a un baldosado que se niega a olvidar.

 

IMG_2283

 

E.E.F.

1 thought on “Desaparecidos, triste privilegio de San Martín”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *