Gabriela Michetti “asqueada de tantos medios y periodistas funcionales”

Txt: Vanina Pasik / Foto: Agencia DyN

La Vicepresidenta de la Nación tuvo su primer cruce con los medios por la doble promoción de su prima en el Senado. Qué sí y qué no debería ser noticia según su criterio.

La Vicepresidenta tuvo un ataque de bronca y hubo un periodista ahí que se limitó a registrar lo que dijo. Sin agregarle adjetivos dejó que Gabriela Michetti expresara su sentir acerca de las críticas recibidas por la promoción de dos categorías otorgada a su prima, María Alejandra Illía, en la Cámara Alta. Y en esa catarata verbal salieron a la luz algunas cuestiones de la ideología del PRO que habían estado guardadas bajo llave, detrás del marketing de la revolución de la alegría.

Por ejemplo, reivindicó haber reducido los puestos de trabajo: “Hay ocho personas para cubrir todos los turnos, y antes de que yo llegara había más de 15″. No sólo en su discurso aparecen como una política positiva los despidos, sino también la precarización de las condiciones de trabajo de sus empleados: “Hay alrededor de 12 direcciones generales a mi disposición en el Senado y solo nombré cuatro”.

Esa falta de designaciones los ayuda además a fabricar los ñoquis que después quieren despedir. Si no hay directores, los empleados del área no tienen con quién chequear sus tareas. Trabajadores sin tareas, casi hacinados, son parte de la postal de esta transición.

La noticia por la que Perfil le consultó a la funcionaria consistía en el doble ascenso de su prima, María Alejandra Illia, que en su promoción se salteó una categoría como empleada del Congreso de la Nación. “Ella fue designada jefa de despacho porque se fue quien cumplía esa función”, aseguró la vicepresidenta en declaraciones a ese portal.

La presidenta provisional del Senado argumentó que tomó la decisión porque “se fue una persona y le subí a ella la categoría para que asuma esa función”. “Y no nombré a nadie más, por lo cual ella está asumiendo dos trabajos, el que hacía y el de la persona que se fue“, agregó.

Ahorrar, para qué

El achicamiento del Estado, se sabe, es parte de la doctrina de los Chicago Boys, que es tomada como parámetro a seguir por el equipo económico de Macri: Que los números cierren, que la plata no se gaste. Así, consideran populista que se implemente algún tipo de política social. Desprecian la redistribución por esta vía.

“A cada avión al que me subí lo hice en clase turista (incluso en mis viajes de Estado como a Chile y a Ecuador). Viajé con una comitiva de cuatro personas, cuando antes lo mínimo que llevaba el vicepresidente eran 15 personas. Si tenemos en cuenta todo lo que me he recortado de recursos a mí misma, podemos hablar de un ahorro de más de siete millones de pesos anuales”, resumió la vicepresidenta. Y no se avergonzó, ni se le ocurrió, que podía sonar como un acto demagógico.

La funcionaria además hizo énfasis en el criterio de los medios a la hora de elegir qué es noticia y qué no. Lamentó que “se les ocurra” que la suba de categoría de la persona que ocupará su Jefatura de Despacho, y que cobrará 30 mil pesos en mano, sea noticia: “Realmente no lo puedo creer. ¿No les parece noticia que la Vicepresidenta viaje en turista? ¿No les parece noticia que no haya nombrado ni al 25% de los cargos que tengo a disposición? ¿No les parece noticia que para subir de categoría a alguien de mi despacho se tuvo que ir otra persona?”, planteó.

Michetti, aparentemente deshabituada a las dinámicas de funcionamiento de los medios masivos de comunicación, aseguró: “Me estoy preocupando por ahorrarle mucho dinero al Estado, y por seguir siendo una persona bien austera para lograr que la ciudadanía crea en sus dirigentes (o al menos en algunos), y se les ocurre recortar la realidad de esta manera, haciendo caso omiso a todo el contexto en el que se da esa decisión”.

Otro término que la Vicepresidenta incorporó a su discurso fue el de “operación”, y lo hizo para señalar a los afectados por sus decisiones: “Estoy asqueada de tantos medios y periodistas siendo funcionales a las operaciones de los afectados por las medidas que estoy tomando cuando corto negocios y trenzas de corrupción, que por supuesto parece que no son tan importantes como esta tontería que es encima de estricta justicia”, cuestionó.

Sorprendida de que el hecho de que se la aplauda cuando viaja en clase económica no sea noticia, agregó: “Sin embargo sí lo es el hecho de que haya subido la categoría de Alejandra Illia, que viene a las nueve de la mañana y se va a las nueve de la noche y está haciendo el trabajo de dos personas. Perdón por la catarsis pero realmente estoy muy cansada de todas estas injusticias“.

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